
Imagen 𝘉𝘶𝘴𝘵𝘰 𝘢 𝘞𝘪𝘯𝘴𝘵𝘰𝘯 𝘊𝘩𝘶𝘳𝘤𝘩𝘪𝘭𝘭. 𝘜𝘣𝘪𝘤𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘙𝘢𝘮𝘣𝘭𝘢 𝘗𝘳𝘦𝘴𝘪𝘥𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘊𝘩𝘢𝘳𝘭𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘎𝘢𝘶𝘭𝘭𝘦 𝘺 𝘙𝘢𝘮𝘣𝘭𝘢 𝘙𝘦𝘱𝘶́𝘣𝘭𝘪𝘤𝘢 𝘥𝘦𝘭 𝘗𝘦𝘳𝘶́, 𝘣𝘢𝘳𝘳𝘪𝘰 𝘗𝘰𝘤𝘪𝘵𝘰𝘴, 𝘔𝘰𝘯𝘵𝘦𝘷𝘪𝘥𝘦𝘰, 𝘜𝘳𝘶𝘨𝘶𝘢𝘺.
En mi visita a Montevideo en abril de 2025 hubo una ausencia que me afectó más de lo que imaginaba. Caminé hacia aquel lugar donde durante años estuvo la Librería Yenny de Pocitos, en Bulevar España 3000, frente a la Rambla República del Perú, ese espacio que había unido dos formas de contemplación que siempre me han parecido cercanas. La lectura y el inmenso horizonte del Río de la Plata.
Recordaba esa librería no solamente como un comercio de libros, sino como uno de esos lugares donde una ciudad parece revelar una parte de su identidad. Las librerías tienen una relación particular con la memoria. Guardan voces que no conocemos, conversaciones que nunca escucharemos y mundos que permanecen esperando a alguien que los descubra.
Encontrarme con que aquel espacio ya no estaba allí produjo una sensación difícil de explicar. No era solamente la desaparición de un local. Era la percepción de que ciertos refugios culturales, esos lugares donde el tiempo parecía transcurrir de otra manera, también están expuestos a una transformación silenciosa que muchas veces advertimos cuando ya ocurrió.
Durante mucho tiempo las librerías fueron mucho más que tiendas de libros. Eran pausas frente al ruido, invitaciones a detenerse, conversaciones posibles entre generaciones. Por eso algunas ausencias pesan más que otras. No porque el lugar haya desaparecido, sino porque con él parece retirarse una pequeña parte de la ciudad que habíamos aprendido a querer.
Montevideo continúa teniendo su belleza, sus calles, su ritmo particular y esa mezcla de melancolía y serenidad que la distingue. Pero en aquel recorrido quedó una pequeña tristeza. La de buscar una puerta conocida y descubrir que detrás de ella ya no existe aquel espacio donde alguna vez imaginamos que los libros podían detener el paso del tiempo.